Cómo solicitar un abogado de oficio paso a paso

En este artículo te contamos cómo solicitar un abogado o abogada de oficio paso a paso. ¡Adelante!

El procedimiento para solicitar un abogado de oficio paso a paso

Para solicitar un abogado de oficio tienes que presentar una solicitud normalizada rellenada y alguna documentación. Esta documentación varía según los casos.

La solicitud se puede descargar de internet o conseguirla de manera presencial.

Aquí tienes los enlaces para para descargarte los diferentes modelos de solicitud de asistencia jurídica gratuita que incluye el Real Decreto 141/2021, de 9 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento de asistencia jurídica gratuita incluye en sus anexos.

Solicitud general de asistencia jurídica gratuita

Solicitud de beneficio de asistencia jurídica gratuita por asistencia letrada en procedimiento especial de enjuiciamiento rápido

Solicitud del derecho de asistencia jurídica gratuita para la defensa y representación letrada a las víctimas de violencia de género, de terrorismo, de trata de seres humanos, menores de edad y personas con discapacidad intelectual

También puedes conseguir los impresos de manera presencial acudiendo a:

  • Los Servicios de Orientación Jurídica de los Colegios de Abogados.
  • Las Comisiones de Asistencia Jurídica Gratuita.
  • Los Juzgados.

Qué pasa con las costas procesales cuando tienes un abogado de oficio

Cualquier litigio del tipo que sea origina una serie gastos a quienes participan en él. Todos esos gastos necesarios para poder pleitear reciben el nombre de costas procesales. Las típicas costas procesales son los honorarios de la abogada y el procurador.

¿Y qué pasa cuando uno de los litigantes o los dos tienen concedido el beneficio de justicia gratuita? Pues resulta que el hecho de ser beneficiario de justicia gratuita no impide que haya una condena en costas. Puede ser a favor o puede ser en contra.

Palabrita de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Esto tiene como consecuencia que nos podemos encontrar con diferentes situaciones: que el beneficiario de justicia gratuita sea condenado en costas o que, al contrario, la condena en costas sea a favor de la persona que tiene la justicia gratuita.

Situación A: El beneficiario de la justicia gratuita es condenado en costas.

En este caso se podrán tasar las costas pero no se podrán ejecutar. No se puede exigir al condenado el pago de las costas. Con una excepción: que esa persona venga a mejor fortuna en los 3 años siguientes a la terminación del proceso.

Se considera que un beneficiario de la justicia gratuita ha venido a mejor fortuna:

  • cuando sus ingresos y recursos económicos superan el doble del indicador público de renta de efectos múltiples, el iprem
  • cuando se alteran sustancialmente las circunstancias y condiciones que se tuvieron en cuenta para reconocerle ese derecho. 

La comisión de asistencia jurídica gratuita es quién decide si esa persona ha venido a mejor fortuna.

Situación B: La condena en costas es a favor de la persona que tiene justicia gratuita.

La respuesta a esta situación la encontramos en el artículo 36.1 de la ley de asistencia jurídica gratuita.  

Este artículo establece que si en la resolución que ponga fin al proceso hubiera un pronunciamiento a favor de quien tiene reconocida la justicia gratuita, la parte contraria deberá abonar esas costas.

Lo que pasa es que ese dinero no lo va a cobrar la persona beneficiaria de la justicia gratuita, que no ha pagado nada, si no los profesionales del Derecho que han sido designados por el turno de oficio para representarle y asesorarle.

Artículo 36. Condena en costas.

1. Si en la resolución que ponga fin al proceso hubiera pronunciamiento sobre costas, a favor de quien obtuvo el reconocimiento del derecho a la asistencia jurídica gratuita o de quien lo tuviera legalmente reconocido, deberá la parte contraria abonar las costas causadas en la defensa y representación de aquélla.

2. Cuando en la resolución que ponga fin al proceso fuera condenado en costas quien hubiera obtenido el reconocimiento del derecho a la asistencia jurídica gratuita o quien lo tuviera legalmente reconocido, éste quedará obligado a pagar las causadas en su defensa y las de la parte contraria, si dentro de los tres años siguientes a la terminación del proceso viniere a mejor fortuna, quedando mientras tanto interrumpida la prescripción del artículo 1.967 del Código Civil. Se presume que ha venido a mejor fortuna cuando sus ingresos y recursos económicos por todos los conceptos superen el doble del módulo previsto en el artículo 3, o si se hubieran alterado sustancialmente las circunstancias y condiciones tenidas en cuenta para reconocer el derecho conforme a la presente Ley. Le corresponderá a la Comisión la declaración de si el beneficiario ha venido a mejor fortuna conforme a lo dispuesto en el artículo 19, pudiendo ser impugnada la resolución que dicte en la forma prevista en el artículo 20.

3. Cuando la sentencia que ponga fin al proceso no contenga expreso pronunciamiento en costas, venciendo en el pleito el beneficiario de la justicia gratuita, deberá éste pagar las costas causadas en su defensa, siempre que no excedan de la tercera parte de lo que en él haya obtenido. Si excedieren se reducirán a lo que importe dicha tercera parte, atendiéndose a prorrata sus diversas partidas.

4. Cuando se reconozca el derecho a asistencia jurídica gratuita para procesos en los que proceda la petición de «litis expensas» y éstas fueren concedidas en resolución firme a favor de la parte que litiga con el reconocimiento del derecho a asistencia jurídica gratuita, el Letrado y procurador intervinientes podrán exigir a ésta el pago de sus honorarios, hasta el importe total de la partida aprobada judicialmente para este concepto.

5. Obtenido el pago por los profesionales designados de oficio conforme a las reglas contempladas en los apartados anteriores, estarán obligados a devolver las cantidades eventualmente percibidas con cargo a fondos públicos por su intervención en el proceso.

Para el cálculo de sus honorarios y derechos, se estará a las normas sobre honorarios de abogados de cada Colegio, así como a los aranceles de los procuradores vigentes en el momento de la sustanciación del proceso.

Límites al derecho a la justicia gratuita

La justicia gratuita no es una carta blanca para las personas que la tienen concedida, sino que existen una serie de límites en su ejercicio.

¿Cuáles son esos límites?

El beneficio de la justicia gratuita puede ser revocado por el órgano judicial en caso de abuso del derecho y temeridad en la parte actora (art. 19.2 LJG) de tal manera que se puede revocar judicialmente el derecho a la justicia gratuita por abuso, mala fe o fraude de ley en su ejercicio.

Revocación del derecho a la justicia gratuita

En caso de que se revoque judicialmente el derecho a la justicia gratuita por los motivos que hemos visto en el aparatado anterior (abuso, mala fé o fraude de ley), el juzgado avisa a la Administración pública competente.

Y la administración pública competente tramita, por vía de apremio, la obtención del reembolso de las prestaciones que se hayan obtenido como consecuencia del reconocimiento del derecho a litigar gratuitamente.

Preguntas frecuentes sobre cómo solicitar un abogado de oficio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Información básica sobre protección de datos:

Responsable: Beatriz Moreno Rodríguez

Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: responder a los comentarios enviados a través de la web

Legitimación: Consentimiento del interesado/a.

Destinatarios: No se comunican datos a terceros

Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en este formulario  así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.