El consentimiento informado en los tratamientos de medicina estética.

Seguro que la conoces.

Carola Baleztena es una actriz y presentadora que saltó a la fama por su papel como Natalia en Nada es para siempre. Una serie que seguía la estela de Al salir de clase pero que no tuvo tanta repercusión.

Confieso que yo también la vi en su momento.

El caso es que últimamente Carola Baleztena ha estado en el candelero por una mala experiencia con un tratamiento estético.

Y una parte muy importante de todo el rollo ha tenido que ver con algo a lo que normalmente no se le da suficiente importancia: el consentimiento informado.

Veamos qué ha pasado.

Si lo sé no vengo: una mala experiencia por ¿falta de información?

Según ha contado la propia actriz e influencer en su canal de Instagram, una agencia de comunicación le propuso una «colaboración» con una clínica de tratamientos estéticos. Al parecer la propuesta de colaboración consistía en que la clínica le regalaba un tratamiento a cambio de que la Sra. Baleztena lo contara luego en sus redes sociales e hiciera una valoración positiva de la clínica y del tratamiento.

Llegan a un acuerdo y la actriz se presenta un lunes en una clínica de estética finoli en el barrio de Salamanca. Allí le proponen hacerse un láser en la cara para quitarse unas manchitas.

Uff, Carola duda, según ella está bastante contenta con su piel y no lo ve necesario. Prefiere hacerse un láser de depilación.

Pero el doctor insiste: venga, anímate que te va a quedar fenomenal. Que es un tratamiento cero agresivo

Así que Carola acaba por ceder a regañadientes y no muy convencida.

Entonces le traen el papel con el consentimiento informado para que lo firme y, oh sorpresa, en el documento pone que después de hacerse el láser no puede hacer deporte. Ella lo ve y dice que no se lo hace porque está en un reto deportivo súper exigente que exige muchos días de entrenamiento a la semana y que no puede dejarlo.

De nuevo el doctor le insiste: venga, no te se preocupes, que este es un consentimiento general para todo tipo de tratamientos de láser pero este que te vamos a hacer es taaaan poco agresivo que ni se te va a notar.

Total, que más o menos la convence y empiezan con el tratamiento.

Sin embargo el tratamiento no sale según lo previsto: El láser le duele un montón y la actriz dice que no se lo quiere hacer, que huele a quemado y que le duele y que pasa de hacerse tratamientos dolorosos.

Pero otra vez el doctor trata de convencerla diciéndole que aguante un poco, que merece la pena el resultado, que le va a quedar fenomenal, etc…

¿Resultado?

El tratamiento acaba como el rosario de la aurora y Carola se va llorando y con la cara como un cristo.

Hasta aquí la versión de la actriz.

La clínica se ha defendido asegurando que la actriz miente y que no ha seguido las pautas aconsejadas por el equipo médico después de realizarse el tratamiento.

El asunto está en manos de los tribunales pero, independientemente de lo que determinen, este caso es un ejemplo muy bueno de la importancia de cumplir con las obligaciones del consentimiento informado.

Otro caso: una clínica condenada por no avisar a la paciente de los riesgos al implantarle prótesis mamarias.

Recientemente el Juzgado de Primera Instancia Nº3 de Alicante ha condenado a una clínica de medicina estética por no informar a una paciente de los riesgos de rotura de unas prótesis mamarias PIP.

El juez ha considerado que la falta de información de los riesgos de rotura de esas prótesis ha ocasionado un importante daño moral a la paciente. No fue informada de un riesgo que se materializó y obligó a la paciente a pasar nuevamente por quirófano para retirar dichas prótesis.

Como señala la sentencia la paciente no fue informada <<de las consecuencias en caso de rotura, causándole una desazón lógica al pensar que los productos que conforman la prótesis pudieran causarle un daño añadido, dadas las informaciones circulantes relativas a los implantes PIP. Todo ello ha ocasionado un daño moral a la demandante, que se ha visto en la necesidad de someterse a una operación quirúrgica más, con el peligro que en sí mismo entrañan, debido a los riesgos derivados de la implantación de prótesis mamarias de los que no había sido convenientemente informada>>.

La sentencia ha condenado a la clínica al pago de la segunda intervención para la retirada de las prótesis, así como de 4 puntos de secuela por estrés postraumático por la situación por la que tuvo que atravesar como consecuencia de todo ello, haciendo un total de 7132,33 euros más intereses y las costas del procedimiento.

¿Qué es el consentimiento informado?

Si alguna vez te han hecho alguna prueba médica o intervención, seguramente te han hecho firmar un <<papelito>>. Ese <<papelito>> que mucha gente se toma como un mero trámite burocrático es en realidad muy importante.

El consentimiento informado tiene que ver con varios derechos centrales en el ámbito de la asistencia sanitaria como son el derecho a la información y el derecho a la autonomía del paciente.

Cuando hablamos de consentimiento informado de lo que estamos hablando es de que tú, como paciente, tienes derecho a decidir sobre las pruebas e intervenciones que vayas a recibir. Esto significa que el que decide si te haces una prueba o no te la haces, si te operan o no te operan, si te sometes a un tratamiento o no, eres tú. Tiene sentido, teniendo en cuenta de que se trata de tu cuerpo y de tu salud. ¿No?

Tienes derecho a que te expliquen, como mínimo, la finalidad y la naturaleza de la intervención, los posibles riesgos en caso de que los haya y sus consecuencias.

Y como no somos médicos, para poder decidir se exige que el profesional nos de una información adecuada y comprensible.

Esto también tiene mucho sentido ya que difícilmente vas a poder decidir sobre algo que no entiendes. Si la doctora me dice que me van a hacer una esplenectomía pues, yo por lo menos, me quedo con cara de lechuga. Otra cosa es que me explique que me van a extirpar el bazo, que es lo que significa esplenectomía. Bueno pues ahí ya la cosa cambia.

Así que esto es importante: es obligación del doctor/a explicarnos las cosas en un lenguaje comprensible. Es su obligación adaptar las explicaciones a nuestras características particulares.

Sólo una vez que tenemos toda la información y estamos debidamente informados podemos valorar las distintas opciones que haya y dar nuestro consentimiento libre y voluntariamente. Que digamos sí, si verdaderamente queremos decir que sí y que digamos que no, si no queremos que nos realicen la intervención, prueba, etc.

Requisitos del consentimiento informado.

Si has visto el vídeo, una de las cosas que ella dice es que según el doctor lo que firma es un consentimiento informado general o estándar para todas las intervenciones de láser.

Bueno pues un consentimiento informado general, mal. Caca.

Solamente eso ya es un fallo garrafal.

El consentimiento escrito debe ser específico para cada tratamiento concreto. No está permitido entregar un consentimiento “general” para todos los tratamientos. Cada tratamiento tiene que tener su consentimiento informado específico, que debe incluir la información sobre ese tratamiento en concreto y sus posibles riesgos.

Para que un consentimiento informado sea válido debe incluir:

✔ las consecuencias relevantes que la intervención origina con toda seguridad

✔ los riesgos probables directamente relacionados con el tipo de intervención en condiciones normales, conforme a la experiencia y al estado de la ciencia.

✔ los riesgos relacionados con las circunstancias personales o profesionales de cada paciente.

✔ las posibles contra-indicaciones

Pero atención, que para que el consentimiento informado se realice correctamente no es suficiente con que te den la información por escrito para que lo leas y lo firmes. Al contrario, es fundamental discutir esa información con el médico y que te aclare todas tus dudas.

¿Los tratamientos estéticos tienen alguna particularidad respecto al consentimiento informado?

Sí.

Los tratamientos estéticos se encuadran dentro de lo que se denomina medicina <<satisfactiva>> o voluntaria. Esto significa que son un tipo de tratamientos que te los haces por voluntad propia, por que quieres conseguir un determinado resultado.

No son intervenciones imprescindibles ni necesarias. Estamos hablando de tratamientos como la foto-depilación, liposución, el injerto de pelo, etc.

Este carácter voluntario de los tratamientos de medicina estética, hace que se exija un deber de información sea todavía mayor que en el resto de la medicina (llamada medicina asistencial).

Como lo que se busca es un resultado determinado, los profesionales de la medicina deberán informar exhaustivamente de las posibilidades de fracaso de la intervención, así como de los resultados adversos que se puedan producir.

Da igual que esos efectos adversos sean permanentes o temporales. Y da igual también si son frecuentes o poco frecuentes. Te los tienen que explicar.

¿Qué pasa si no te informan o no te informan correctamente?

La falta de consentimiento informado, como en el caso de la Sra. Baleztena, puede tener como consecuencia que se cause un daños morales a la persona y podemos reclamarlos.

Si se trata de la sanidad pública el cauce indicado para reclamar ese daño a la administración sanitaria sería a través de un procedimiento de responsabilidad patrimonial.

Si se trata de una clínica privada de medicina estética como en el caso que hemos visto, probablemente habrá que demandar al médico y a su aseguradora. Habría que estudiar también si se puede exigir responsabilidad a la clínica también, en la medida en que esta tiene que responder por el daño causado por su personal.

Test rápido para un consentimiento informado como está mandao.

Tanto si eres paciente como personal sanitario, estas son las preguntas básicas que hay que tener en cuenta para un consentimiento informado conforme a los requisitos legales. Si eres paciente, un consentimiento informado bien hecho te ayudará a tomar la mejor decisión posible respecto de la prueba o intervención.

Si eres personal sanitario tener estas preguntas en mente te servirá para cumplir con tus obligaciones legales en este ámbito y respetar al máximo el principio de autonomía del paciente.

✔¿Te han dado un consentimiento específico para tu intervención o tratamiento?

✔¿Te han explicado las consecuencias y los riesgos de manera comprensible para ti?

✔ Si no entendías algo, ¿Has podido preguntar tus dudas y te las aclarado en un lenguaje sencillo?

✔¿Te han explicado los riesgos relacionados con tus circunstancias personales y profesionales? Si por ejemplo tienes alguna enfermedad crónica como obesidad o diabetes te tienen que explicar cómo puede afectar específicamente.

Si has contestado a todo que sí, ¡Enhorabuena! Se han respetado tus derechos en cuanto al consentimiento informado.

Si has contestado que no a alguna de las preguntas anteriores, es posible que no hayas prestado consentimiento informado adecuadamente. Consulta con un/a profesional del Derecho sanitario.

En busca del consentimiento perdido.

Hace poco he tenido que someterme a una prueba diagnóstica en un hospital público y yo misma he podido constatar que el consentimiento informado conforme establece la ley ni está, ni se le espera (por lo menos en este caso).

El especialista que me pidió la prueba no me explicó absolutamente nada: ni en qué consistía, ni los posibles riesgos, ni las alternativas, etc.

Cuando el día de la prueba llegué a admisión, fue el personal administrativo quien me entregó una hoja de consentimiento en blanco en la que no constaba ningún dato y que por supuesto no estaba personalizada.

No firmé el consentimiento y la doctora que iba a realizar la prueba me explicó en qué consistía, pero de nuevo sin explicarme los posibles riesgos ni las alternativas.

Ojalá que se trate de un caso aislado.

4 comentarios en «El consentimiento informado en los tratamientos de medicina estética.»

    • El derecho sanitario es apasionante pero bastante complejo y como bien dices puede resultar abrumador. Me alegra que te haya parecido bien explicado. Haremos más artículos sobre esta temática 😉

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  1. A partir de ahora pienso leerme muy muy bien «los papelitos» que hay que firmar antes de los tratamientos médicos.
    Muchas gracias por tan buena información y tan bien explicada.

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    • ¡Me alegra que te haya resultado de utilidad! Es importante entender bien el tratamiento, riesgos, etc. Y no quedarse con ninguna duda, para poder tomar la mejor decisión posible 😉

      Responder

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