e-mail marketing sin sustos: requisitos legales que debes cumplir.

Dicen los que saben de estas cosas, que el e-mail marketing es la estrategia de marketing digital que mejor funciona para vender productos y servicios en Internet. La que mejor convierte, dicho en lenguaje marketero.

Seguramente tú también lo sabes, y por eso has decidido darle caña a esa lista de correos electrónicos que tienes cogiendo polvo en el baúl de los recuerdos.

Para que todo vaya como la seda aquí te cuento con palabras normales los aspectos legales que hay que tener en cuenta para hacer una campaña de e-mail marketing con toda tranquilidad.

¡Allá vamos!

Correos electrónicos funelizadores son comunicaciones comerciales

Lo primero y muy importante que tienes que saber es que los correos electrónicos de tu embudo de ventas se consideran comunicaciones comerciales. La ley define las comunicaciones comerciales como toda forma de comunicación dirigida a la promoción, directa o indirecta, de la imagen o de los bienes o servicios de una empresa, organización o persona que realice una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional.

No son comunicaciones comerciales los datos que permitan acceder directamente a la actividad de una persona, empresa u organización, tales como el nombre de dominio o la dirección de correo electrónico, ni las comunicaciones relativas a los bienes, los servicios o la imagen que se ofrezca cuando sean elaboradas por un tercero y sin contraprestación económica.

Así que antes de que tus suscriptores/as empiecen a deslizarse suave y felizmente hacia tus productos o servicios, tienes que asegurarte de cumplir lo que dice la Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico, LSSICE para los amigos. Es la ley que regula Internet en nuestro país.

Una vez que ya sabemos que los e-mails de una newsletter en la que promocionas tus productos o servicios son publicidad, vamos a ver cómo enviar esta publicidad de forma legal.

¿Qué obligaciones concretas te impone la ley al hacer e-mail marketing?

Te presento el top 4 de obligaciones legales que establece la LSSICE para el envío electrónico de comunicaciones comerciales. Toma nota:

1) Se exige consentimiento previo

La LSSICE establece que no se pueden enviar comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico que previamente no hayan sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios.

2) La «publicidad» bien visible

Las comunicaciones comerciales realizadas por vía electrónica deberán ser claramente identificables como tales, así como la persona física (esta eres tú) o jurídica (tu empresa si por ejemplo tienes una S.L.) en nombre de la cual se realizan.

3) La posibilidad de oponerse al tratamiento de los datos personales que no falte

Tienes la obligación de que el destinatario pueda oponerse al tratamiento de sus datos con fines promocionales tanto en el momento de la recogida de los datos (cuando se da de alta en tu lista de correo) como en cada una de las comunicaciones comerciales que le envíes, es decir cada uno de tus e-mails.

¿Cómo debe posibilitarse hacer esto de la oposición al tratamiento de los datos personales?

– la comunicación que se haga por e-mail es suficiente

– el procedimiento debe ser sencillo y gratuito

– en cada correo electrónico que envíes debes incluir una dirección de correo electrónico (u otra dirección electrónica válida) para ejercitar el sacrosanto derecho de oposición al tratamiento de los datos personales con fines promocionales.

4) siempre un e-mail para darse de baja

Atención porque está prohibido el envío de comunicaciones que no incluyan una dirección para darse de baja.

Consecuencias de saltarte la LSSICE a la torera en tu campaña de e-mail marketing.

La LSSICE incluye un bonito sistema de infracciones (leves, graves y muy graves) con sus correspondientes sanciones para quien no cumpla esas obligaciones que acabamos de ver. Normalmente las sanciones son multas en dinero, pero pueden ser de otro tipo también. Como te imaginarás cuanto más grave el incumplimiento, más cuantiosa la multa.

Infracciones muy graves: te has caído con todo el equipo.

A día de hoy, las infracciones muy graves en la LSSICE son como las madres, que sólo hay una:

Estarías cometiendo una infracción muy grave si un órgano administrativo te ordena que suspendas la transmisión, el alojamiento de datos, el acceso a la red o la prestación de cualquier servicio de intermediación y te lo pasas por el forro.

No creo que sea tu caso, así que vamos con las infracciones graves y leves:

Infracciones graves: te han pillao con el carrito del helao.

Si el objetivo de este artículo fuera aburrirte hasta la narcolepsia, ahora vendría un recital de tooodas las sanciones graves que establece la ley. Como no tengo tan mala idea, te pongo las que me parecen que vienen a cuento. Para todo lo demás, art. 38 de la LSSICE.

1. Es una sanción grave, por ejemplo, que tus suscriptores/as quieran darse de baja de tu boletín y para ello tengan que superar una gymkana digital.

Dicho de otro modo, es una sanción grave el incumplimiento significativo de la obligación del prestador de servicios en relación con los procedimientos para revocar el consentimiento prestado por los destinatarios.

Otra que seguro que te la hueles:

2. Es una sanción grave el envío masivo, insistente o sistemático de comunicaciones comerciales por correo electrónico sin haber obtenido consentimiento previo (¡hola SPAM!). Atención que si te vas a la ley no vas a encontrar la palabra spam sino que se refiere a él como envío masivo de comunicaciones comerciales no solicitadas.

3. También es una infracción grave la reincidencia en no informar de las cookies o no obtener el consentimiento del destinatario de acuerdo a lo que exige la ley.

Esto en principio es una infracción leve, pero si repites y repites y repites se convierte en una infracción grave, por cansino/a.

Infracciones leves: de oca en oca y multa porque te toca.

Aquí no te esperes una originalidad pasmosa. Como acabamos de ver un poco más arriba, muchas veces la conducta que se sanciona en una infracción grave y una leve es la misma. La diferencia está en que en el caso de las infracciones graves se considera que el reproche jurídico es mayor por determinados motivos como lo que hemos visto antes de que exista repetición en la conducta indebida.

Algunos ejemplos de infracciones leves:

1. No cumplir con los requisitos del art. 20 para hacer comunicaciones comerciales, ofertas promocionales y concursos en la red.

2. Enviar comunicaciones comerciales sin cumplir los requisitos pero que no llegan a constituir infracción grave.

3. No cumplir los requisitos para poder utilizar cookies (dispositivos de almacenamiento y recuperación de datos), es decir, no facilitar la información y con obtener el consentimiento del destinatario.

4. No cumplir con las obligaciones sobre el procedimiento para revocar el consentimiento de los destinatarios, sin llegar a constituir infracción grave.

Y ahora que ya sabemos lo que no hay que hacer, hablemos de pasta:

Sanciones por no cumplir con la normativa de la LSSICE

¿Qué no cumples las normas del internet? A pagar!!!!! aunque no sólo eso. Vamos a verlo:

Infracciones graves

En el caso de las infracciones graves que hemos visto antes, te puedes enfrentar a multas de entre 30.001 y 150.000 euros. Además del parné, las infracciones graves y muy graves pueden llevar aparejada otro tipo de sanciones como por ejemplo:

– la obligación de publicar en la página de inicio de tu web la resolución sancionadora

– la obligación de pagar de tu bolsillo la publicación de la resolución sancionadora tanto en el BOE como en el diario oficial de la Administración pública que haya impuesto la sanción

– la obligación de pagar de tu bolsillo la publicación de la resolución de la multa en dos periódicos cuyo ámbito de difusión coincida con el de actuación de la citada Administración pública

¿Qué se tiene en cuenta para imponer este tipo de sanciones?

Se tienen en cuenta cosas como:

a) a cuánta gente ha afectado la infracción, ya sea por el número de usuarios o de contratos afectados,

b) la gravedad de la conducta prohibida.

Infracciones leves

En el caso de las infracciones leves te puedes enfrentar a multas de hasta 30.000 lereles, que tampoco es moco de pavo…

Diferencias entre sanciones graves y leves

Una de las diferencias más importantes entre las sanciones graves y las sanciones leves que conviene tener en mente es el tiempo (plazo) que tiene la administración para sancionarte, llamado plazo de prescripción:

– sanciones graves: la administración tiene dos años para sancionarte

– sanciones leves: la administración tiene tres meses para sancionarte.

Una vez pasado ese tiempo se acabó lo que se daba y la administración no podrá sancionarte.

Y ahora que ya sabes lo que tienes que tener en cuenta para hacer e-mail marketing de manera legal, a triunfar como la Coca-cola.

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